Bad Bunny hizo historia en el Super Bowl con un show que desbordó música y mensaje.

Super Bowl- Bad Bunny

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2/9/2026

El show de medio tiempo del Super Bowl LX que se celebró el domingo en Santa Clara, California no fue sólo otro espectáculo musical: Bad Bunny convirtió esos 13 minutos en un acontecimiento cultural que resonó mucho más allá del deporte.

El puertorriqueño —vestido de blanco y acompañado de un elenco de estrellas— dominó el escenario del Levi’s Stadium con un repertorio de sus éxitos más vibrantes, empezando con Tití Me Preguntó y pasando luego por himnos como Yo Perreo Sola y Voy a Llevarte Pa’ PR.

A diferencia de ediciones anteriores, este halftime show fue una celebración rotunda de la cultura latina. Con la presencia de invitados como Lady Gaga, Ricky Martin, Karol G, Cardi B, Jessica Alba y Pedro Pascal, la puesta brilló tanto por la energía como por sus guiños simbólicos a la identidad puertorriqueña y latinoamericana.

El momento más poderoso de la noche llegó cerca del cierre, cuando Bad Bunny emergió rodeado de bailarines que enarbolaban banderas de todo el continente americano, mientras él nombraba uno por uno a los países representados.

Más allá de lo musical, la actuación estuvo cargada de intenciones: el artista no sólo rindió tributo a sus raíces, sino que aprovechó la visibilidad del evento para promover mensajes de unidad y orgullo cultural. Sus palabras y la elección de repertorio resonaron especialmente en un contexto social y político estadounidense en el que las discusiones sobre migración han estado a la orden del día.

El impacto fue tal que la presentación no sólo acaparó la atención de millones de televidentes, sino que también generó reacciones intensas en redes y en la arena pública, con elogios entusiastas de fans y debates entre sectores más críticos.

Este show no será recordado únicamente por su puesta en escena espectacular, sino por cómo transformó un segmento icónico del Super Bowl en una tribuna para la expresión cultural y un mensaje colectivo, marcando un antes y un después en la historia de los halftime shows.

Bad Bunny hizo historia en el Super Bowl con un show que desbordó música y mensaje.

El artista puertorriqueño protagonizó un entretiempo potente y cargado de símbolos en el evento deportivo más visto del mundo, con una puesta que celebró la cultura latina y marcó un quiebre en la tradición del espectáculo.