El consumo de carne profundiza su caída y marca un piso histórico en Argentina.

Esta es una publicación modelo de ejemplo. El encabezado está oculto

PRINCIPALECONOMÍA

4/16/2026

El consumo de carne vacuna en Argentina continúa en retroceso y ya alcanza mínimos históricos. En el primer tramo de 2026, la demanda registró una caída cercana al 10% interanual, consolidando una tendencia descendente que se profundiza en los últimos años.

De acuerdo con los datos más recientes del sector, el consumo per cápita se ubica en torno a los 47 kilos anuales, el registro más bajo en más de 20 años. La cifra refleja no solo una merma en la demanda, sino también un cambio en los hábitos alimentarios de los argentinos.

El principal factor detrás de esta caída es el encarecimiento sostenido de la carne, que en los últimos meses mostró fuertes subas en góndolas y carnicerías. Este escenario, combinado con ingresos que no logran acompañar la inflación, genera una retracción del consumo interno.

En paralelo, otras proteínas como el pollo y el cerdo ganan terreno en la dieta diaria, impulsadas por precios más accesibles. Esta sustitución se consolida como una tendencia estructural dentro del mercado alimentario local.

Mientras tanto, la cadena cárnica observa con preocupación el escenario, ya que la caída del consumo convive con una menor producción y un contexto económico que sigue condicionando tanto la oferta como la demanda

El consumo de carne profundiza su caída y marca un piso histórico en Argentina.

La demanda retrocedió cerca de un 10% en el inicio de 2026 y se ubica en niveles que no se veían desde hace más de dos décadas. El impacto de los precios elevados y la pérdida de poder adquisitivo empuja a los consumidores a reemplazar la carne vacuna por opciones más económicas.