El Gobierno acelera la privatización de AySA y avanzará con la venta del 90% de las acciones.

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5/15/2026

El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su plan de privatizaciones y avanzará con la venta de AySA, la empresa estatal encargada del servicio de agua potable y cloacas en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que se publicarán los pliegos de la licitación para transferir el 90% de las acciones que actualmente están en manos del Estado. La operación contempla la incorporación de un operador privado con capacidad técnica y financiera para hacerse cargo de la compañía.

Según explicó el funcionario, el objetivo oficial es mejorar las inversiones, ampliar la red de servicios y optimizar la prestación para millones de usuarios. Además, el Gobierno espera recaudar cerca de 500 millones de dólares con la operación.

El esquema previsto establece que el 10% restante de las acciones continuará en manos de los trabajadores a través del Programa de Propiedad Participada. A su vez, el proceso incluye una licitación pública nacional e internacional para seleccionar al nuevo operador estratégico.

AySA presta actualmente el servicio de agua y saneamiento en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense. El nuevo contrato de concesión tendrá una duración de 30 años, con posibilidad de extenderse por una década más.

Desde el oficialismo sostienen que la medida forma parte del plan para reducir la participación del Estado en empresas públicas y atraer inversiones privadas. En cambio, sectores opositores y gremiales cuestionaron la iniciativa y advirtieron sobre posibles aumentos tarifarios y el impacto que podría tener sobre el acceso al servicio.

El Gobierno acelera la privatización de AySA y avanzará con la venta del 90% de las acciones.

Luis Caputo confirmó que se publicarán los pliegos de la licitación para incorporar un operador privado a la empresa estatal de agua y saneamiento. El oficialismo busca recaudar unos 500 millones de dólares y mantener el 10% en manos de los trabajadores.