El Gobierno confía en aprobar en senadores, la polémica reforma laboral tras ajustar el proyecto.

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2/11/2026

El gobierno nacional redobló sus esfuerzos para conseguir la media sanción de la reforma laboral en el Senado, a pesar de la fuerte resistencia sindical y social que acompaña al debate legislativo. Para asegurar los votos necesarios, la Casa Rosada introdujo 28 modificaciones al proyecto original, que ahora se encamina a ser tratado en el pleno de la Cámara alta en una sesión prevista para este miércoles.

En medio de un contexto de tensión política y movilizaciones gremiales, el oficialismo busca darle un primer triunfo legislativo al año impulsando lo que considera una “modernización” del marco laboral. Las modificaciones incluyen la eliminación de un capítulo referido al Impuesto a las Ganancias, una jugada clave para disipar las quejas de los gobernadores mientras se mantiene el foco en los cambios al régimen de empleo.

Desde el Ejecutivo aseguran contar con el respaldo de al menos 44 senadores para alcanzar la media sanción, gracias a alianzas con bloques aliados y mandatarios provinciales que respaldan la estrategia de consenso. Para el oficialismo, estos ajustes son pasos necesarios para destrabar el avance parlamentario y consolidar la reforma como una señal de gobernabilidad en el inicio de las sesiones extraordinarias.

Sin embargo, en las calles y en los sindicatos la recepción es muy distinta. Las principales centrales obreras, encabezadas por la CGT, convocaron a marchas y protestas simultáneas al debate en el Congreso, alertando que la iniciativa sigue planteando riesgos de precarización laboral y debilitamiento de los derechos conquistados por las trabajadoras y los trabajadores.

Los gremios sostienen que, aunque se hayan incorporado cambios al texto, persisten puntos que podrían reducir la protección frente a despidos, limitar el poder de negociación colectiva y flexibilizar las condiciones laborales sin garantías claras. Según estos sectores, la reforma responde más a las demandas del sector empresarial que a las necesidades reales del mundo del trabajo argentino.

Con el país atravesando debates profundos sobre desigualdad, representación y derechos sociales, el avance de este proyecto se perfila como uno de los principales ejes de confrontación entre el oficialismo y amplios sectores de la sociedad que exigen mayor participación y garantías para las mayorías laborales.

El Gobierno confía en aprobar en senadores, la polémica reforma laboral tras ajustar el proyecto.

Tras introducir cambios para asegurar apoyos en el Senado, el oficialismo busca avanzar con un proyecto que la oposición y los gremios cuestionan por su posible impacto en los derechos laborales y la negociación colectiva.