El Gobierno define si una empresa privada importará el gas para el invierno.
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PRINCIPALECONOMÍA
4/21/2026


El Gobierno nacional se encamina a tomar una decisión clave para el abastecimiento energético del país durante los meses de frío: definir si una empresa privada se hará cargo de la importación de gas natural licuado (GNL) que llegará por barco para cubrir la demanda invernal.
La medida forma parte de un cambio de esquema impulsado por la administración nacional, que busca desplazar a la estatal Enarsa del rol central que ocupó desde 2008 en la compra de estos cargamentos. En su lugar, se pretende que un operador privado se encargue de importar y comercializar el gas en el mercado interno.
En ese marco, el proceso licitatorio ya cuenta con ofertas de grandes compañías internacionales que compiten por quedarse con el negocio. Entre las firmas interesadas aparecen grupos como Trafigura y Naturgy, que presentaron propuestas económicas muy similares, en lo que fuentes del sector describen como un “empate técnico”.
La definición es urgente: el país necesita garantizar el suministro antes del inicio del invierno, cuando el consumo de gas se dispara por la demanda residencial, comercial e industrial. Las estimaciones oficiales indican que serán necesarios alrededor de 20 buques de GNL para evitar faltantes en los meses más fríos.
El contexto internacional agrega presión a la decisión. La suba de los precios del gas, influida por conflictos geopolíticos, encarece la importación y podría impactar directamente en las tarifas que pagan los usuarios.
De concretarse, la adjudicación a un operador privado marcaría un cambio estructural en la política energética argentina, con el objetivo oficial de mejorar la eficiencia del sistema y reducir la intervención estatal. Sin embargo, también abre interrogantes sobre el costo final del gas y su impacto en la economía durante el invierno.
El Gobierno define si una empresa privada importará el gas para el invierno.
La decisión marcará un cambio histórico en el esquema energético: por primera vez en casi dos décadas, el abastecimiento de GNL podría quedar en manos del sector privado.