El Gobierno ya piensa en 2027 en medio de la tensión con el PRO y el regreso político de Mauricio Macri.
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PRINCIPALPOLÍTICA
5/18/2026


Mientras el Gobierno nacional intenta contener las tensiones internas que atraviesan a La Libertad Avanza, en la Casa Rosada ya comenzó a instalarse otra discusión de fondo: el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y el futuro de la relación con el PRO, en un contexto marcado por el resurgimiento político de Mauricio Macri y las diferencias cada vez más visibles entre ambos espacios.
Dentro del oficialismo existe la convicción de que Javier Milei buscará la reelección y que la construcción política de los próximos dos años estará orientada a consolidar un armado propio en todo el país. Sin embargo, en paralelo crece la preocupación por el posicionamiento del ex presidente Mauricio Macri, que volvió a mostrarse activo políticamente y empezó a enviar señales de que el PRO podría competir con candidato propio.
La reaparición del líder del PRO comenzó a generar ruido en el entorno presidencial luego de una serie de actos y declaraciones públicas en las que marcó diferencias con el Gobierno, especialmente alrededor del manejo de la crisis interna desatada por el caso que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. En La Libertad Avanza consideran que una candidatura propia del macrismo podría fragmentar el voto de centroderecha y beneficiar indirectamente al peronismo en una eventual segunda vuelta presidencial.
Las tensiones entre ambos sectores se profundizaron durante las últimas semanas. Funcionarios cercanos a Milei cuestionaron públicamente al PRO por endurecer sus críticas, mientras desde el partido amarillo reclaman mayor participación en las decisiones políticas y electorales. El vínculo, que nació bajo la lógica de cooperación parlamentaria tras el llamado “pacto de Acassuso”, atraviesa hoy uno de sus momentos más delicados.
En ese contexto, dirigentes del PRO comenzaron a impulsar la idea de reconstruir una alternativa propia hacia 2027. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, defendió la necesidad de que el espacio mantenga identidad electoral y tenga representación propia en los próximos comicios presidenciales. Aunque no descartó futuros acuerdos con La Libertad Avanza, dejó en claro que cualquier alianza dependerá de la voluntad de ambas partes y de las condiciones políticas que se negocien.
La discusión también atraviesa a los gobernadores y referentes territoriales del PRO. El mandatario de Chubut, Ignacio Torres, sostuvo recientemente que el partido trabaja en la construcción de un “espacio republicano y federal” como alternativa política para los próximos años, aunque evitó definiciones sobre candidaturas.
Mientras tanto, en el oficialismo intentan fortalecer la estructura partidaria propia. La Libertad Avanza avanza en la conformación de armados provinciales y municipales, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde proyecta consolidarse como principal fuerza opositora al gobernador Axel Kicillof. En esa estrategia aparecen figuras como Karina Milei, Sebastián Pareja y Martín Menem, encargados de expandir el sello libertario en el territorio.
Sin embargo, el clima interno dentro del Gobierno también condiciona los planes a largo plazo. Las diferencias entre distintos sectores libertarios quedaron expuestas públicamente en los últimos días, especialmente tras los cruces entre el asesor presidencial Santiago Caputo y dirigentes cercanos a Martín Menem. La situación encendió alarmas dentro de la Casa Rosada y aumentó los pedidos para que Milei intervenga personalmente y ordene la interna.
A esto se suma el impacto político del caso Adorni, que continúa generando tensión en el oficialismo y afectando la agenda parlamentaria y la relación con aliados. En distintos sectores del PRO observan con cautela la evolución del conflicto judicial y consideran que podría modificar el equilibrio político dentro del Gobierno.
En paralelo, otras figuras comienzan a posicionarse pensando en 2027. El peronismo busca reorganizarse alrededor de Axel Kicillof y de sectores que intentan construir una alternativa opositora al oficialismo, mientras que dirigentes cercanos a Patricia Bullrich mantienen diálogo fluido con el entorno presidencial y podrían jugar un rol clave en futuras alianzas.
Aunque todavía faltan más de dos años para las próximas presidenciales, en el Gobierno ya asumen que la discusión electoral empezó antes de lo previsto. Y en ese tablero, el regreso de Mauricio Macri a la escena política volvió a abrir un interrogante que en la Casa Rosada creían resuelto: si el futuro de la centroderecha argentina se construirá bajo un liderazgo unificado o a través de una competencia directa entre el PRO y La Libertad Avanza.
El Gobierno ya piensa en 2027 en medio de la tensión con el PRO y el regreso político de Mauricio Macri.
En la Casa Rosada comenzaron a proyectar el escenario electoral para los próximos años mientras crecen las diferencias con el macrismo. La posibilidad de una candidatura propia del PRO y la interna libertaria generan incertidumbre sobre el futuro de la alianza entre ambos espacios.