La UIA alerta sobre la caída de la actividad industrial y el fuerte impacto en el empleo.
Alerta de la UIA
PRINCIPALECONOMÍA
2/11/2026


La Unión Industrial Argentina (UIA) presentó un panorama preocupante sobre la evolución de la industria nacional al cerrar 2025, destacando una contracción en la producción y una pérdida significativa de puestos de trabajo, que reflejan la fragilidad del sector fabril en un contexto económico complejo.
Según los datos difundidos por el Centro de Estudios de la UIA, la producción industrial registró en diciembre una baja interanual cercana al 3,9%, a pesar de que el acumulado del año mostró una leve mejora del 1,6%. Aun así, ese nivel se mantiene casi 10% por debajo del observado en 2022, lo que denota un estancamiento más que una recuperación sostenida.
El informe también puso de relieve la crisis en el empleo formal del sector, con una caída acelerada desde agosto de 2023 que en total representa la pérdida de más de 60.000 puestos de trabajo industriales registrados. Solo en octubre pasado se perdieron casi 7.000 empleos en comparación con septiembre, un signo claro del deterioro del mercado laboral fabril.
Los sectores textil, calzado y confecciones fueron algunos de los más afectados, con despidos significativos y una fuerte caída en la actividad. En el caso de la industria textil, se contabilizaron más de 18.000 empleos menos en dos años y una caída real de precios del sector respecto de la inflación general, que ha presionado aún más sobre su competitividad.
Durante la primera reunión del año de la Junta Directiva de la UIA, sus autoridades manifestaron preocupación por las tensiones en la producción y la necesidad de generar condiciones más favorables para sostener y recuperar la industria. Entre las medidas sugeridas se mencionaron la reducción de tasas de interés, la disminución de la presión fiscal sobre las empresas y una modernización del marco laboral como claves para frenar la pérdida de empleo formal y revitalizar el tejido productivo.
La entidad señaló también que la apertura a las importaciones y los costos locales —como los logísticos, financieros y fiscales— constituyen desafíos adicionales que complican la competitividad de las empresas argentinas frente a productos importados, especialmente en sectores con alta capacidad de generar empleo.
En este escenario, la UIA defendió la necesidad de avanzar hacia un “comercio exterior inteligente” y reglas claras que permitan a las industrias locales sostenerse, crecer y aportar al desarrollo económico del país
La UIA alerta sobre la caída de la actividad industrial y el fuerte impacto en el empleo.
La entidad fabril advirtió que la retracción de la producción y la apertura importadora profundizan la pérdida de puestos de trabajo, especialmente en sectores intensivos en mano de obra como el textil y el calzado.