Se recalientan los alimentos en abril y complican la desaceleración de la inflación.

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4/24/2026

La evolución de los precios en abril encendió nuevas alertas en el equipo económico. Luego de algunas semanas con señales de desaceleración, los alimentos volvieron a tomar impulso en la tercera semana del mes y empujaron hacia arriba las proyecciones de inflación.

Según distintos relevamientos privados, el rubro alimentos —clave en la medición del costo de vida— mostró un repunte que alteró el escenario que el Gobierno esperaba consolidar. Si bien a comienzos de abril se habían registrado incluso caídas semanales en algunos productos, la tendencia cambió con subas que comenzaron a generalizarse.

El cambio de dinámica no es menor: los alimentos explican una parte central del índice de precios. En marzo, por ejemplo, este rubro tuvo una incidencia determinante en el 3,4% de inflación mensual, con fuertes aumentos en carnes y derivados.

En ese contexto, las mediciones más recientes indican que el incremento semanal de alimentos se aceleró respecto a las semanas previas, lo que impacta directamente en el “piso” del dato mensual. Es decir, aun cuando otros rubros muestren menor presión, la suba en comida dificulta que la inflación de abril perforе ciertos niveles.

Las consultoras coinciden en que este comportamiento podría ubicar el índice general cerca del 3% mensual, un valor apenas por debajo de marzo pero lejos de una desaceleración más marcada.

El fenómeno también refleja una tensión de fondo: mientras algunos precios regulados o estacionales muestran cierta contención, la inflación núcleo —más estructural— sigue elevada, lo que limita las posibilidades de una baja sostenida.

Así, abril se encamina a ser un mes bisagra. Aunque el Gobierno apuesta a consolidar una tendencia descendente, la volatilidad en alimentos vuelve a poner en evidencia que la batalla contra la inflación todavía enfrenta obstáculos importantes en el frente más sensible: el precio de la mesa diaria.

Se recalientan los alimentos en abril y complican la desaceleración de la inflación.

Tras un inicio moderado, la tercera semana del mes mostró una aceleración en los precios de alimentos que elevó las proyecciones inflacionarias. El dato pone en duda que abril logre una baja significativa frente a marzo.